La principal especie de pato autóctona de las Galápagos es el pequeño ánade rabudo, comúnmente conocido como «pato zambullidor».
Este pato, caracterizado por su pecho marrón y sus distintivas mejillas blancas, suele verse en las aguas saladas, lagos salobres y lagunas de agua dulce dispersas por las regiones central y meridional de las Galápagos. Puede alcanzar una longitud de hasta 20 pulgadas (51 cm), y los machos y las hembras son similares en tamaño y coloración. Su guía naturalista en una excursión a las Galápagos será capaz de señalar las sutiles diferencias entre los sexos.
Los coliblancos se alimentan en la superficie del agua, consumiendo principalmente materia vegetal y pequeños invertebrados que se encuentran en el limo y los sedimentos de las aguas costeras y de las tierras altas. De vez en cuando se sumergen para evadir a los depredadores.
Durante su crucero por las Galápagos, es probable que vea con frecuencia a estos patos autóctonos. Anidan en parejas, construyendo sus nidos en el suelo cerca de sus áreas de alimentación. Durante la época de cría, pueden poner hasta diez huevos de color marrón pálido, que incuban durante unos 26 días.
Aunque estos patos pueden ser algo recelosos con los humanos, su guía de crucero por las Galápagos sabrá cómo acercarse a ellos con delicadeza, lo que le permitirá disfrutar de primeros planos de estas entrañables aves.