La clasificación de las serpientes corredoras de Galápagos está en constante evolución. Actualmente no hay una clasificación definitiva, pero se sabe que al menos existieron cuatro especies distintas de estas serpientes endémicas, de las cuales dos se cree que están extintas. Estas serpientes pertenecen a la familia Pseudalsophis, nativa de las Islas Galápagos.
Todas las serpientes de Galápagos son corredoras y son constrictoras levemente venenosas. Por lo general, son tímidas y huirán rápidamente si se les aborda bruscamente. Sin embargo, con la guía de un naturalista experto, podrías tener un encuentro cercano y memorable con una de estas serpientes durante tus excursiones en la costa.
Estas serpientes capturan a sus presas mordiéndolas e inyectándoles veneno, lo que inicia el proceso digestivo de inmediato. Esta predigestión ayuda a evitar el riesgo de asfixia al tragarse a sus presas enteras. Su dieta varía según la presa disponible e incluye pinzones de Darwin, crías de sinsonte de Galápagos, ratas, ratones, langostas y crías recién nacidas de iguanas marinas de Galápagos.
En las áreas más pobladas de Galápagos, las poblaciones de serpientes corredoras han disminuido. Por ejemplo, en la Isla Floreana, la introducción de especies invasoras como ratas, gatos y perros asilvestrados ha causado una significativa disminución en su número.
Por el contrario, en las islas Española y Fernandina, la población de serpientes corredoras ha aumentado debido a sus entornos protegidos y aislados.
El único depredador natural de estas serpientes es el halcón de Galápagos. Durante un crucero por las Galápagos, tendrás varias oportunidades de ver de cerca a estos fascinantes reptiles en diversas excursiones a la costa.